El procedimiento se originó tras la denuncia de una mujer a la que su pareja le había retenido el pasaporte y el celular. Las autoridades desmintieron categóricamente las versiones alarmantes que circularon en las redes sociales.
El espacio político condenó las agresiones orales y gestuales ocurridas en el recinto, llamando a los ediles a recuperar el diálogo constructivo y la dignidad institucional que exige la representación ciudadana.
"Parece que fue ayer cuando, en las inmediaciones del Congreso de la Nación, mientras se trataba la ley de movilidad jubilatoria, referentes de espacios opositores al Gobierno de ese momento, expresaban su desconformidad arrojando piedras, rompiendo el espacio público"