El procedimiento se originó tras la denuncia de una mujer a la que su pareja le había retenido el pasaporte y el celular. Las autoridades desmintieron categóricamente las versiones alarmantes que circularon en las redes sociales.
El espacio político condenó las agresiones orales y gestuales ocurridas en el recinto, llamando a los ediles a recuperar el diálogo constructivo y la dignidad institucional que exige la representación ciudadana.
“Si el 17 de febrero los chicos no vuelven a su escuela, no hay interés de que concurran a otros centros educativos", afirmaron en una protesta realizada este fin de semana.
La inspectora distrital de educación y el subdirector de la Región Sanitaria X explicaron, ante las críticas por la vuelta a la presencialidad, que la posta se mudará a otro sitio para continuar con la campaña y permitir el regreso a las aulas.