En la madrugada de este martes en el Concejo Deliberante quedó formalmente convalidado, con la aprobación de la Ordenanza 71/2026 impulsada por el gobierno del intendente Ramiro Egüen, el contrato de comodato celebrado entre la Municipalidad de 25 de Mayo y el Club Hípico 25 de Mayo Asociación Civil. El acuerdo cede en préstamo de uso gratuito el hipoódromo municipal, asegurando la continuidad de las actividades deportivas, formativas y recreativas de la entidad por el plazo de una década (hasta el 31 de marzo de 2036).
Sin embargo, el tratamiento del expediente no estuvo exento de debate. La iniciativa había regresado a comisión semanas atrás luego de que sectores de la oposición señalaran que el proyecto original enviado por el Ejecutivo carecía de la información suficiente. Tras esto, el secretario de la institución, Jonatan Lopardo, elevó la documentación correspondiente para subsanar los faltantes, lo que permitió destrabar el expediente y alcanzar un dictamen unánime.

Cruces en el recinto por la figura jurídica y la gestión administrativa
Durante las alocuciones, las posturas de los distintos bloques expusieron diferencias tanto en el plano jurídico como en el manejo administrativo del Ejecutivo.
Desde el interbloque oficialista, Daniel Boisserenc destacó la importancia de sumar “una nueva entidad que cumplió con toda la requisitoria legal”, remarcando que la medida representa un beneficio directo para toda la comunidad y permite potenciar el desarrollo de sus actividades. En la misma línea, Guillermo Lance ratificó “la validez de la herramienta contractual elegida por el Municipio”.
Por su parte, Verónica Cortés (La Libertad Avanza) planteó reparos formales, argumentando que “este tipo de convenios debería someterse a revisión previa en el HCD”, cuestionó si la entidad posee el encuadre de bien público, solicitó mayor rigurosidad en el tratamiento de los seguros y advirtió sobre “la necesidad de contar con los decretos correspondientes para la realización de futuras carreras cuadreras o por andariveles”.

Desde el interbloque peronista, Yamila Galdós Carrizo cuestionó la “liviandad” con la que, a su juicio, se envió el expediente inicial. Recordó que “ante la falta de elementos debieron convocar a la comisión directiva del club” y sostuvo que la figura jurídica adecuada “debió ser un contrato de concesión” —tal como aplicaron gestiones municipales anteriores— argumentando que a diferencia del comodato, “la concesión no es revocable en cualquier momento por su propia naturaleza”. Asimismo, coincidió en la necesidad de contemplar los decretos específicos para las carreras cuadreras.
La respuesta del oficialismo no tardó en llegar de la mano de Mercedes Squillaci, quien celebró que el expediente finalmente viera la luz y cuestionó los intentos de la oposición por “avasallar facultades que son propias del Intendente”. Aclaró además que la Ley Orgánica de las Municipalidades “estipula que el HCD convalide los convenios” y no es quien los habilita.
Al mismo tiempo, la edil de Acción Ciudadana defendió firmemente el uso del comodato. “Que se haya hecho antes no quiere decir que se haya hecho bien”, esgrimió en relación a la demanda de una concesión del predio, al tiempo que defendió las cláusulas de rescisión “como un mecanismo ineludible del Estado para resguardar el patrimonio público”, celebrando que la actual gestión “sanee la situación institucional y otorgue seguridad jurídica por diez años”.
En respuesta, María José Zarza (interbloque peronista) retrucó que durante los 17 años de concesión previa no existieron objeciones por parte del Tribunal de Cuentas u otros organismos de control, calificando de “soberbia y pedante” la postura del oficialismo, aunque rescató y valoró el valioso acercamiento de los directivos del club para aportar la documentación faltante que destrabó el tema.



