Se despide la ola polar y llega el “veranito de julio”, con lluvias

Los especialistas pronostican un cambio significativo en las condiciones climáticas, basado en las últimas proyecciones del modelo europeo ECMWF.

Los cambios que llegarán en esta segunda quincena de julio representan un impacto beneficioso para el sector agropecuario, ya que al aumentar las marcas térmicas se reducirán los riesgos de heladas.- Además, las lluvias, repuntarán cultivos y activarán el suelo.

La primera mitad del mes de julio estuvo dominada por una de las irrupciones de aire frío polar más intensas en lo que va del invierno, con heladas generalizadas, nevadas en la región cordillerana, temperaturas extremadamente bajas y escasas precipitaciones sobre buena parte del territorio nacional.

No obstante, desde este lunes, los especialistas pronostican un cambio significativo en las condiciones climáticas, basado en las últimas proyecciones del modelo europeo ECMWF, que aseguran que habrá un importante aumento de las temperaturas en gran parte del centro y norte argentino, acompañado por una mayor circulación de aire templado y húmedo.

Este nuevo escenario favorecerá el retorno de las precipitaciones sobre algunas provincias de la región Pampeana, en un contexto donde las lluvias venían siendo muy limitadas durante las últimas semanas, precisó el sitio especializado Meteored.

“El mapa de anomalía de temperatura del ECMWF muestra valores positivos prácticamente en todo el centro y norte de Argentina. En amplios sectores del NOA, Cuyo, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y parte de Buenos Aires las temperaturas medias podrían ubicarse entre 2 °C y 4 °C por encima de los valores normales para mediados de julio”, indicó el meteorólogo Leonardo De Benedictis. Y explicó: “Este comportamiento representa un marcado contraste respecto de la primera parte del mes, cuando la ola polar provocó anomalías negativas persistentes, heladas intensas y temperaturas mínimas extremadamente bajas. Durante la próxima semana las mañanas seguirán siendo frías en varias regiones, pero la intensidad del frío disminuirá y las tardes serán considerablemente más templadas“.

En cuanto a las precipitaciones, el ECMWF proyecta anomalías positivas sobre buena parte de la región Pampeana, incluyendo sectores de Buenos Aires, La Pampa, sur de Santa Fe y áreas vecinas. Esto sugiere una mayor frecuencia de eventos de lluvia respecto del promedio climático para el período.

Los cambios que llegarán en esta segunda quincena de julio representan un impacto beneficioso para el sector agropecuario, ya que al aumentar las marcas térmicas se reducirán los riesgos de heladas.- Además, las lluvias, repuntarán cultivos y activarán el suelo.