El Gobierno nacional buscó bajarle el tono a la preocupación por el aumento marcado de los atrasos en los hogares con bancos por tarjetas de crédito y préstamos personales en las familias argentinas, al tiempo que habló de “tensiones” ante la pérdida de empleos y cierre de fábricas en la provincia de Buenos Aires.
El Gobierno nacional buscó bajarle el tono a la preocupación por el aumento marcado de los atrasos en los hogares con bancos por tarjetas de crédito y préstamos personales en las familias argentinas, al tiempo que habló de “tensiones” ante la pérdida de empleos y cierre de fábricas en la provincia de Buenos Aires.
“La gente se expone a riesgos de impago simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones”, afirmó el vocero presidencial Adrián Ravier sobre la situación que atraviesan miles de familias que las obliga a refinanciar sus deudas para conseguir tasas de interés más bajas o plazos más largos para devolver la plata.
“Creo que cuando una economía recupera el crédito es normal que aparezca de nuevo la morosidad”, agregó en conferencia de prensa. “Preocupa pero hay alternativas de los bancos para refinanciar, y con el correr del tiempo y la baja de la tasa de interés esto se va a ir facilitando”, sentenció.
Según el Banco Central de la República Argentina, la cantidad de préstamos renegociados se duplicó en seis meses y está en niveles récord históricos. Por eso, bancos públicos salieron a promocionar planes de refinanciación de deudas por préstamos para consumo.
“Nos tenemos que adaptar, tanto el banco como las personas. Primero el banco de ver a quién le otorga el crédito, en este momento a todas esas personas que están entrando en morosidad las están tratando de refinanciar con tasas bajas, a un plazo largo para recuperar lo que invirtieron. Pero por otro lado también las personas de saber hasta dónde puede tomar crédito”, expresó el funcionario nacional.
Desocupados y “el viejo modelo”
En otro tramo de la conferencia, Ravier se refirió a la situación económica de la provincia de Buenos Aires donde desde la llegada de Javier Milei se perdieron unas 26 mil empresas y alrededor de 300 mil puestos de trabajo. Y si bien reconoció que “hay tensiones”, cargó contra “el viejo modelo” que se ve más en el territorio bonaerense.
“El crecimiento económico que está viviendo la Argentina no es homogéneo”, sostuvo el nuevo vocero. Según él, la transformación de la matriz productiva que está en marcha “hace que algunos sectores estén muy bien, que algunas provincias estén muy bien, y otras no tan bien”.
Para Ravier esto se ve “más claro” comparando Neuquén con la provincia de Buenos Aires. La jurisdicción patagónica registró un desempleo “apenas arriba del 2%” mientras que en PBA ese indicador ronda el 9%. “Neuquén es una provincia con Vaca Muerta y recibiendo flujos de inversión enormes. En la provincia de Buenos Aires, donde se concentra la mayor parte de la manufactura producto de aquel viejo modelo de sustitución de importaciones es cierto que hay tensiones”, declaró.
En ese contexto, el también economista vinculó los despidos al cambiar de modelo que decidió implementar el país, y aseguró que “esto es lo que va a hacer de la Argentina grande nuevamente sobre la base de una economía abierta y la importación como una manera de resolver los cuellos de botella”.
Y cerró: “Alguno podrá mostrar la foto de una empresa que cierra, como fue en su momento el caso de FATE, y familias o personas que pierden sus puestos de trabajo en esa fábrica, pero al mismo tiempo hay generación de empleo en otros sectores porque de otro modo la tasa de desempleo no podría permanecer igual como ha permanecido desde que Javier Milei es presidente”.




