Hay nombres que se dicen con una sonrisa porque evocan momentos compartidos, mates en la tribuna y una vida dedicada al servicio de los demás. Para 25 de Mayo, el nombre de Mario Marcelo Malnati es sinónimo de esa cercanía. Este miércoles, el CEF Nº 7 dejó de ser solo una institución para transformarse en un espacio con identidad propia, llevando el nombre de quien fuera uno de sus docentes más queridos.
La directora de la institución, Gabriela Farrando, brindó detalles del proceso participativo que involucró a toda la ciudad y que culminó en este bautismo simbólico. “No se trata solamente de nombrar, sino de renombrar y construir identidad. Fue un recorrido largo donde cada uno tuvo la oportunidad de ser parte”, explicó con orgullo.
Farrando recordó que la elección de Malnati fue el resultado de un genuino ejercicio democrático: “En la urna encontramos 10 propuestas y más de 200 personas se acercaron a votar. Eso nos da la pauta de lo que Marcelo significaba para esta casa”. Además, lo definió como un “referente del vóley y un hombre de encuentros”, cuya historia sigue viva a través de sus tres hijos que hoy se desempeñan como docentes en el mismo Centro.

Reconocer a nuestros vecinos
El intendente Ramiro Egüen, se sumó a la ceremonia y compartió una reflexión que caló hondo al destacar la importancia de valorar a las figuras contemporáneas que forjaron la historia local desde el trabajo diario.
“Es muy fuerte imponer nombres a estos lugares tan importantes; el de nuestros contemporáneos hace que la historia esté viva. No hablamos de patriotas lejanos en los libros, sino de vecinos con los que compartimos vivencias, mates y charlas”, señaló el mandatario.
Egüen rescató la calidad humana del homenajeado, subrayando su capacidad de diálogo y su entrega desinteresada: “Destacamos el compromiso social, la entrega, la empatía y la escucha activa de quien, incluso luego de jubilado, siguió aportando desde la Cooperadora. Marcelo fue una persona leal a sus principios, pero eso nunca le impidió trabajar en común con el resto, anteponiendo siempre el bienestar de la institución”.
Para el Jefe Comunal, este acto representa un paso necesario para la ciudad: “Estamos cumpliendo con nuestra misión de reconocer a quienes dieron siempre más de lo que indica un contrato de trabajo. Estamos presenciando un verdadero acto de justicia”.

“Este lugar siempre fue tu casa”
El momento donde el protocolo cedió paso a la emoción más pura llegó con las palabras de Fabián Malnati, uno de sus hijos, quien habló en representación de una familia atravesada por el sentimiento al CEF. “Que este centro lleve el nombre de nuestro papá es un gesto inmenso que nos permite sentir que sigue presente en el lugar que tanto amó”, expresó con la voz entrecortada.
Fabián prefirió recordar al padre fuera de los cargos públicos, rescatando su esencia en el día a día de la institución: “Él era el asador en cada encuentro, quien impulsaba los momentos y hacía que las cosas pasaran con alegría y vocación de servicio. Siempre estaba dispuesto a dar una mano”.
También hizo un especial y sentido reconocimiento a su madre, sostén fundamental de la carrera de su padre, y celebró que el legado continúe de forma casi natural: “Tres de nosotros somos profesores de educación física y trabajamos en este mismo CEF. No es casualidad, es el reflejo de lo que él nos enseñó entre pelotas y redes. Este lugar siempre fue tu casa, papá, y hoy lo seguirá siendo para siempre”.
Presencia y afecto institucional
También se sumó al reconocimiento el prosecretario legislativo de la Cámara de Diputados bonaerense, Diego Di Salvo, quien compartió su vínculo personal con la familia y el homenajeado. “Este acto no es como todos los que participamos, está cargado de una emoción especial. Quienes tuvimos la dicha de conocer a Marcelo compartimos mucho más que los cargos que ocupó en el Consejo Escolar o el Concejo Deliberante; compartimos el afecto, las charlas y la familia”, recordó Di Salvo.
El funcionario provincial hizo hincapié en el rol fundamental de los docentes en la formación de las personas: “Nuestros profes nos enseñan a dar nuestro primer paso hacia la vida. Marcelo se nos fue rápido, y esta es una forma de que esté presente y nos acompañe. Ya es parte de la historia de la comunidad educativa de 25 de Mayo, pero a partir de hoy será parte cotidiana de este lugar”.

El valor de la identidad escolar
Por su parte, el inspector a cargo de la Jefatura Distrital, Andrés Laucirica, destacó la importancia de que las instituciones educativas tengan una identidad que las represente ante la comunidad. Laucirica puso de relieve el valor pedagógico del CEF Nº 7 y cómo la imposición de este nombre —avalada por la Dirección General de Cultura y Educación— fortalece el sentido de pertenencia de los alumnos y docentes, reconociendo en la figura de Malnati un ejemplo de los valores que la educación pública busca transmitir.

Un broche de oro artístico
El acto no solo fue de palabras. Además del descubrimiento de la placa recordatoria y del nuevo cartel que ya luce en la fachada de la avenida 18, el Taller Coreográfico del CEF Nº 7 brindó una presentación de expresión corporal. Fue el cierre ideal: una muestra de creatividad y alegría para celebrar la vida de un hombre que, desde algún lugar, seguramente disfrutó del encuentro tanto como lo hacía en vida.










