El procedimiento se originó tras la denuncia de una mujer a la que su pareja le había retenido el pasaporte y el celular. Las autoridades desmintieron categóricamente las versiones alarmantes que circularon en las redes sociales.
Los malvivientes violentaron las aberturas, ingresaron al inmueble y se apoderaron ilegítimamente de gran cantidad de elementos propiedad de las víctimas.
Por falta de documentación obligatoria y ausencia de casco; uso de escapes antirreglamentarios; cruce de semáforos en luz roja, y venta ambulante sin autorización.
Tratándose de menores de edad, serán sus padres o tutores legales quienes deberán responder por los daños ocasionados, conforme a la normativa vigente.