A partir de la llegada de unas 200 mil dosis de Cansino este martes, destinadas a poblaciones de difícil acceso, el Gobierno nacional continúa la campaña de inmunización.
El presidente Nayib Bukele dice que servirá para contribuir a la bancarización de la población y evitar una pérdida de 400 millones de dólares en las remesas. Las encuestas indican que la mayoría de la población se opone. Las críticas del Banco Mundial, el FMI y el Banco Interamericano de Desarrollo.