Consumir medicamentos por iniciativa propia, algo que hacen ocho de cada diez argentinos, parece una solución rápida pero también puede retrasar diagnósticos, producir complicaciones y aumentar la resistencia bacteriana.
El proyecto busca establecer que la edad requerida para las mujeres sea de 57 años y en los hombres de 62, estableciéndose para ambos casos 25 años de edad
“La entrada y salida de nuestra ciudad se ha tornado peligrosa e impredecible, dado el volumen de transitabilidad de vehículos y de la falta de planificación y señalización”, expresaron