Tras el breve "veranito" en pleno julio, la inestabilidad ganará terreno y, hacia el domingo, habrá un cambio significativo en la dirección del viento.
Una enfermera fue despedida y otros tres empleados suspendidos por la administración del sanatorio. Los afectados reclaman que los nuevos dueños incumplen el acuerdo al que habían arribado junto con ATSA para la regularización de la deuda que tienen con el personal.