A pesar de la lluvia que obligó a suspender la tradicional procesión por las calles, los veinticinqueños colmaron la Parroquia Nuestra Señora del Rosario. El obispo de la Diócesis de 9 de Julio apeló a la memoria familiar, los recuerdos del ropero y los misterios de la vida para reflexionar sobre la necesidad de construir la paz desde el "metro cuadrado" cotidiano.
Será en el SUM del Barrio Avellaneda, para aquellas personas que tengan turno. "Es un esquema pensado para que funcione y para que los vecinos del Norte no tengan que viajar hasta la ciudad cabecera para inocularse", afirmó Angel Ramírez