Con un hermoso y emotivo acto desarrollado en las instalaciones del tradicional Teatro Marconi, la Escuela de Educación Artística de Saladillo celebró oficialmente sus 40 años de vida institucional. La convocatoria reunió a una multitud que colmó la sala para abrazar a una de las instituciones educativas y culturales más queridas de la región.
Memoria, orígenes y sentido de pertenencia
La celebración funcionó como un puente intergeneracional, propiciando el reencuentro de docentes, directivos, familias y estudiantes que dejaron su impronta a lo largo de cuatro décadas. Durante los discursos alusivos, se rememoraron los difíciles pero entrañables inicios de la escuela: tal como recordó el intendente municipal José Luis Salomón —presente en el acto—, la institución comenzó a dar sus primeros pasos en 1986 bajo el impulso pionero de la recordada profesora y directora Raquel Caparrós, quien solía acercarse al municipio en aquellos años de incertidumbre para gestionar recursos y comprar los primeros materiales de trabajo. Hoy, ese camino consolidado lleva con orgullo el nombre de Edgardo López Brandi, querido y recordado profesor de dibujo de varias generaciones.
Al tomar la palabra, la actual directora de la institución, Carolina Benítez, expresó con profundo sentimiento: “Hoy no celebramos solamente un aniversario. Celebramos una identidad, una historia, una Escuela que sigue teniendo el corazón lleno de sueños. Nuestra escuela se construyó con miradas, goces, canciones y colores; con docentes que enseñaron y enseñan, y con estudiantes que año tras año dejaron y dejan un pedacito de su imaginación en nuestras aulas”.
Asimismo, Benítez agregó: “Al mirar hacia atrás encontramos miles de huellas, y al mirar hacia adelante nuevos sueños por cumplir, porque el arte nos enseña a imaginar y también es una forma de transformar, de encontrarnos, de ser libres y de construir juntos”, agradeciendo el respaldo permanente de las familias, la cooperadora, el Consejo Escolar y el municipio por la cesión de la sala.

El arte como herramienta de transformación
Por su parte, la inspectora de Educación Artística, Estefanía Etulain, destacó la profundidad pedagógica del trabajo diario: “Hubo un montón de decisiones, de experiencias y de procesos cognitivos que se pusieron en juego para poder decir todo lo que dijeron a través del arte. Felicitaciones y por muchos años más de estas hermosas instituciones que tenemos en la provincia de Buenos Aires”, remarcó emocionada.
Durante la velada, el Ejecutivo municipal hizo entrega de un presente recordatorio a las autoridades escolares, coronando una noche donde el talento, la memoria y el aplauso cerrado del público ratificaron que —tal como resonó en el Marconi— mientras haya alguien dispuesto a crear, enseñar y soñar, la historia de esta querida escuela seguirá escribiéndose con más futuro.




