La Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos, bajo la dirección del arquitecto Luciano Cabrera, avanza con un cronograma de mantenimiento vial en la ciudad cabecera. El objetivo central es mejorar la seguridad y la fluidez del tránsito en las arterias más comprometidas.
Actualmente, las cuadrillas municipales trabajan con Rapibach, un material de aplicación fría que permite tapar baches de menor porte y habilitar el tránsito de forma inmediata, evitando cortes prolongados.
El plan de intervención ya muestra resultados en puntos estratégicos: se culminó una intervención integral en avenida 36 entre calles 1 y 7, mientras que los próximos puntos a tratar serán el inicio del Camino al Sur y la zona de la rotonda de La Mulita.
“Intervenimos donde detectamos pozos para garantizar el paso seguro de los vecinos, ajustando la dinámica a las prioridades que surgen en el día a día”, explicaron desde el área de Infraestructura.
Sectores críticos: “Hay que hacer el asfalto de nuevo”
Un punto clave del informe municipal es la distinción entre el mantenimiento superficial y las fallas estructurales. Tras un análisis técnico, desde la Comuna se determinó que hay zonas donde el bacheo convencional ya no tiene efecto debido al deterioro de la base.
Las calles que requieren reconstrucción total son la 31 (de 14 a 15), la 32 (de 16 a 18), y la 16 (entre 31 y 32).
Cabrera fue tajante al respecto: “En estos sectores no se puede bachear. Durante los últimos dos años se hicieron al menos siete intervenciones sin resultados positivos. Necesitamos una solución definitiva, no un parche temporal”.

El Plan de Pavimentación de Ramiro Egüen
Estas obras de fondo están contempladas en el Plan de Pavimentación anunciado por el Intendente en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante. El modelo elegido es el de Contribución por Mejoras, donde el Municipio garantiza la maquinaria, la mano de obra y la operatividad, y el vecino financia el material.
Este sistema busca asegurar que la inversión se transforme en infraestructura duradera, evitando el ciclo de reparaciones constantes que no resuelven el problema de base en el asfalto de la ciudad.




