Manejo eficiente para acercarse al potencial de producción

La falta de una rotación racional de los cultivos y actividades tiene consecuencias de pérdidas irreversibles producto de la erosión eólica e hídrica por falta de cobertura en determinados momentos del año, la acidificación del suelo y la oxidación de la materia orgánica.

Por el ingeniero agrónomo Darío Sabini

El desarrollo genético para nuevos materiales permite lograr altos rendimientos potenciales en semillas forrajeras, cereales y oleaginosas, que se distancian de los obtenidos a campo, manifestando una falta de ajustes en el manejo agronómico para el uso de los diferentes insumos en su justa medida.

Esta diferencia entre los rendimientos medios y los potenciales deben acercarse tomando decisiones adecuadas en términos de eficiencia.

La investigación y la extensión deben acercarse, contribuir con el ordenamiento y la sistematización de datos para tomar decisiones que se ajusten a una ecuación económica sustentable para la empresa.

Cultivar el suelo es producir, pero también cuidar el recurso natural que tiene vida y se compone de un sistema complejo, constituido por un banco de nutrientes que requiere ser cuidado evitando realizar actividades culturales extractivas, por ausencia de una rotación de sistemas de manejo, rotaciones, fertilización de recomposición y uso de herbicidas. Para desarrollar estos puntos se requiere de un plan de rotaciones que debe contener al menos cinco años, dependiendo de la textura y estructura  del suelo. Cuando estos factores no se tienen en cuenta, los rendimientos se estabilizan como sucede desde hace una década a pesar de las mejoras en rendimientos potenciales.

La falta de una rotación racional de los cultivos y actividades tiene consecuencias de pérdidas irreversibles producto de la erosión eólica e hídrica por falta de cobertura en determinados momentos del año, la acidificación del suelo y la oxidación de la materia orgánica, alterando la solución en cuanto a disponibilidad de nutrientes y retención de humedad disponible para los cultivos.

El 70 % de la actividad agrícola se desarrolla sobre campos arrendados, contemplado por la Ley de Arrendamientos y Aparcerías Rurales promulgada en el año 1948, que está muy lejos de contener los principios de producción actuales, avalando contratos por campaña que no permiten desarrollar una rotación que contemple algún plan de fertilización, durante al menos cinco años, que establezcan parámetros sobre nutrición y sostenibilidad con mayor previsibilidad y conteniendo un plan de trabajo.

Esta estabilidad del ecosistema no solo es alterada por la antigua Ley de Arrendamientos, sino también tienen directa injerencia los derechos de exportación, que en importantes zonas de la región pampeana generan cultivos de subsistencia, dejando sin recursos económicos para mantener la fertilidad de los suelos.

Salir del estancamiento en el nivel productivo es una mirada al horizonte y al futuro, con una estructura impositiva y de costos que deben cambiar para un país necesita de las exportaciones para el ingreso de divisas necesarias para el desarrollo y crecimiento.