Por María Laura Spagnolo – abogada y consejera escolar
Durante semanas he seguido el tema de la zona fría con el eventual impacto negativo que eso ocasiona a la economía doméstica, finalmente la semana pasada se votó su eliminación.
Entre toda esta puesta en conocimiento que lleve a cabo, gracias a la ayuda de los diferentes medios de comunicación, el tema logró instalarse en la sociedad.
Tal es así que, agradezco a los vecinos e inclusos a mis compañeros del Consejo Escolar que me llaman así, tal etiqueta da cuenta de un trabajo serio desarrollado durante cierto tiempo, con compromiso técnico y a sabiendas que la economía familiar de nuestros vecinos se iba a ver duramente golpeada.
Así las cosas, Zona fría llego a su fin
Se esperan los acuerdos sobre zonas cálidas donde los gobernadores, en una maniobra de la vieja política, han logrado hacer intercambio de votos de una zona por otra; pero la canallada fue aún más lejos, en el Congreso no se va a votar el establecimiento de la zona cálida, sino que saldrá vía resoluciones donde la voz del pueblo no podrá ser oída. En este marco, quedaran para siempre sellados que otras concesiones se llevaron a cabo para que los legisladores, por recomendaciones de sus gobernadores no den quorum en zona fría y tengan a cambio, ventajas en zonas cálidas.
Me indigna lo que pasa, me da bronca que nadie este a la altura de los debates que le importen a la gente y me falta motivación para convencer a otros sobre la importancia de los órganos legislativos.
Gracias a quienes me asocian con un reclamo tan genuino, me apena que hayan sido pocos los que se hicieron eco de eso, en la Plaza Mitre; con la certeza de haber estado ahí si la función pública me hubiese dado el marco necesario, entiendo que no podía estar porque las escuelas, la infraestructura y los auxiliares de la educación son parte de las tareas que debo desarrollar en mi cotidianeidad.
De mas esta decir, que mi actuar hubiese sido diferente, pero nada de relevancia tiene esto de cara los problemas de la gente.
Destaco la agudeza política de quienes, si entendieron que había que estar cerca de la gente, con planillas y asesoramiento; eso es la militancia y no se enseña se aprende con los años, o no.
Debo asumir, que, si bien podría extenderme sobre lo señalado más arriba, plantear escenarios donde la política le habla a la política y dejar en el medio a la gente y sus problemas no son, ni han sido, ni nada tienen que ver, con mi injerencia en la cosa pública.
Y así será con mis 40 años, con la experiencia, la templanza que he tratado y trato de construir y, fundamentalmente eligiendo mis batallas, sino porque hay personas, temas o niveles de debate que están en órbitas y valores distantes y discrepantes de aquellos que me configuran.
La chica de la zona fría seguirá. Conforme al mandato popular otorgado, recorriendo las instituciones escolares, atendiendo reclamos, mejorando las cooperadoras, diré n los actos diarios de designación de auxiliares y peones de cocina, llevado a cabo de lunes a viernes en dos ocasiones.
Y también sigo en la actividad privadas, con mis clientes, con las cuestiones de familia y con nuevos desafíos profesionales que me colocan cerca de los emprendedores y también, de quienes sufren y sobre los que tengo que abogar, como jure hace muchísimos años.
Espero verlos en la calle, donde puedo mirarlos a la cara, donde me preguntan por mi hijo y donde no duda de mi honestidad, este es el legado que, casi sobre el final, vine a dejar de mi paso por las instituciones democráticas, la mirada en alto y saber con precisión técnica de cada tema que hablo; porque la sociedad así me lo exige, o al menos, eso pensé desde cuando era una adolescente soñadora que eso merecían los vecinos de mí y yo, hacia ellos.
A mi padre, mi madre, mi hermano, mi cuñada y mi hijo, a ellos gracias por lo sinuoso del camino, porcada acto se tradujo en los valores que me dieron y con los que educo a mi hijo, yo estimados, gané estoy por encima de cualquier otro análisis, no por soberbia, sino porque a mí siempre me motivo otra cosa, que ni siquiera se mide en encuestas
Ayer funcionaria, hoy consejera escolar, pero siempre vecina.




