El debate por la reforma laboral arrancó hoy en la cámara de Senadores que el gobierno alcanzó con 38 manos, apenas uno más de lo imprescindibles, al que contribuyeron aliados de PRO, la UCR y de fuerzas provinciales. Pero al poco de comenzar la sesión, en el exterior se produjeron incidentes entre encapuchados y la policía, que disparó balas de goma y gases lacrimógenos.
El momento de inicio de la jornada se retrasó algunos minutos respecto de lo previsto porque La Libertad Avanza no lograba garantizar más de 34 presencias en el recinto, tres menos del mínimo. Finalmente, el secretario parlamentario Agustín Giustiniani anunció un quórum de 38 presencias, sobre las 11:20.
Además de La Libertad Avanza que tuvo 21 senadores presentes -incluido el cordobés Luis Juez, el radicalismo aportó 9 -uno menos que los 10 que tiene en total- y el PRO aportó a los suyos.
Cuatro gobernadores movieron fichas importantes: el peronista salteño Gustavo Sanez (garantizó que se sentase Flavia Royón); el tucumano Osvaldo Jaldo (jefe de Beatriz Ávila), el catamarqueño también electo por el peronismo; el neuquino Rolando “Rolo” Figueroa (garantizó a Julieta Corroza), el chubutense Ignacio “Nacho” Torres (referencia de Edith Terenzi). El jefe político de Misiones, Carlos Rovira, puso en el recinto a Carlos Arce y Sonia Rojas Decut.
Además, aportaron la cordobesa Alejandra Vigo, esposa del exgobernador Juan Schiaretti y ahora alineada con Martín Llaryora y el correntino Carlos “Camau” Espínola, que fue uno de los armadores de la propuesta y está vinculado al gobernador Gustavo Valdés.
Serios incidentes
Fuera del edificio del Congreso, la tensión fue en aumento hasta que pasadas las 15 un grupo de manifestantes, que actuaron con el rostro cubierto, se enfrentaron con un nutridísimo operativo policial, de unos 4.500 efectivos, dispuesto por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Los policías reprimieron con disparos de balas de goma, de gases lacrimógenos y con despliegue de camiones hidrantes que aplicaron a rajatabla el protocolo anti piquetes.
En la esquina de Callao donde comenzaron los enfrentamientos sobre la Plaza de los Dos Congresos había militantes del Partido de los Trabajadores por el Socialismo (PTS), que arrojaron piedras a la policía.
El ministro de Interior, Diego Santilli, aseguró vía X que quienes estuvieron implicados “no son trabajadores, son delientes organizados”. Desde las organizaciones con vocante aseguraron que se trató de “infiltrados” que actuaron a cara tapada y que no están relacionados con ellos. Santilli agregó: “Por más bombas molotov que armen, la reforma laboral sale sí o sí. Se les acabó la joda”.
El avance policial despejó los alrededores del Congreso en la previa de la votación, que en este contexto podría llegar sin protestas cerca.
“Es la reforma laboral de Martínez de Hoz”
En medio de la maratónica sesión por la reforma laboral y con la tensión latente por incidentes en las calles entre la policía y los manifestantes, el gobernador bonaerense Axel Kicillof dijo presente en la marcha contra la ley que se trata en el Congreso y lanzó duras críticas al gobierno de Milei por el contenido de la normativa.
Acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario, Kicillof brindó declaraciones a Radio con Vos y expresó: “Estamos en la casa de las madres rodeado de una multitud que está haciendo lo que tiene que hacer, que es manifestarse. Expresar que no alcanza con acuerdos entre un sector y otro, sino que el problema central es que están en juego los derechos básicos de los trabajadores. Esta es una ley que no va a crear trabajo, que no ayuda al que está informal o en peores condiciones”.
“Desde el Ministerio de Trabajo sacamos un documento que es clarísimo planteando que esta es la reforma laboral de Martínez de Hoz. Bullrich dijo el otro día que ‘hace 50 años que queremos sacar este proyecto. Casi justo le dio, porque son casi 50 años que se trató de privar a los trabajadores y trabajadoras del bienestar y del reconocimiento que necesitan”, sentenció el mandatario.
Allí cuestionó varias aristas de la reforma que impulsa el gobierno nacional: “Si se ponen en juego indemnizaciones, vacaciones, horas extra, si se pone en juego todo lo que se fue construyendo, la verdad que no le va a mejorar la vida a nadie. Los que están mal hoy, porque son informales, no mejora nada. Y los que tienen algún reconocimiento, empiezan a tenerlos en riesgo. Está demostrado por la experiencia internacional y la propia experiencia argentina, que la legislación laboral no crea ni destruyen empleo”.
Sostuvo que “flexibilizando” no “se crea más empleo y generando mejores condiciones de trabajo tampoco se pierde”. “Cuando dicen que hay que facilitar los despidos, que se lo cuenten a los 296.000 despedidos que hay desde que asumió Milei, no hubo ningún problema con esta legislación y antes de esta ley”, sentenció el mandatario.
“Creo que los despidos y las suspensiones están vinculadas al ciclo económico. Están vinculadas más a la política económica que a las cuestiones judiciales o laborales. Hoy estuve reunido con empresariados pymes y las pymes están en contra de esto”, replicó Kicillof.
Con respecto a los dirigentes del peronismo que van a votar a favor de esta ley, Kicillof fue tajante y sentenció: “Yo creo que esta reforma laboral la armaron con una serie de amenazas y extorsiones a diferentes sectores, que probablemente la tenían ahí pendientes para ver si la dejaban o la sacaban, a cambio de un apoyo al núcleo de la ley que es la pérdida de las condiciones de trabajo. Yo creo que ante una situación así, lo que han hecho fue ‘bueno, sacamos lo que le quita recursos a las provincias, entonces conseguimos el voto’”.
“Han ido con un proceso de extorsión, por eso estamos hoy también acá. Nosotros tuvimos una reunión con seis gobernadores junto con la CGT planteando que nosotros no vinimos ‘por la nuestra’. Vaya uno a saber los Kueider. Ahora votan leyes que si vos le preguntas legislador por legislador, no están de acuerdo. Están generando un estado muy difícil desde lo financiero para los gobiernos provinciales, y después con eso van a conseguir los votos”, añadió el gobernador.




