El Sumo Pontífice hizo referencia a la historia del pueblo uruguayo y puso el foco en la importancia de construir lazos verdaderamente humanos, dejando a un lado la superficialidad de las apariencias.
Tenía 95 años. La salud de Ratzinger había mostrado un "agravamiento" en las últimas horas. Había estado siete años y medio al frente de la Iglesia Católica