Mandatarios de seis provincias -entre ellos Axel Kicillof- consideraron que el proyecto presentado por el Gobierno nacional debilita derechos laborales, agrava la crisis del empleo y avanza sobre el federalismo.
La cúpula ratificó la huelga de 24 horas por la reforma laboral y advirtió que “este es el comienzo”. Y exhortó a los legisladores a no votar el proyecto.
La Casa Rosada cedió ante la presión de sus aliados y eliminó el punto que limitaba las licencias médicas para garantizar el quórum en Diputados y avanzar con la aprobación del resto del proyecto.
Se decidió en una reunión virtual del Consejo Directivo cegetista, donde hubo unanimidad en la realización de otra huelga. Pero se descartó una movilización al Congreso.
La medida de fuerza sería el jueves, si el gobierno acelera y trata ese día el proyecto en Diputados. El detonante del endurecimiento de la postura fueron los cambios en el régimen de licencia por enfermedad.