A 20 años de su debut mundialista, Lionel Messi afronta en Estados Unidos su sexta Copa del Mundo, un récord absoluto. Campeón en Qatar y líder de una generación que ya hizo historia, llega rodeado del cariño popular y con la ambición intacta de conquistar un nuevo título.
Los temores a una devaluación como prenda de cambio de un acuerdo con el FMI y el desarme de posiciones en la Argentina de inversores que salen del carry trade fomentaron una corrida en los mercados.