Durante la jornada se entregaron electrodomésticos, vajilla y diversos utensilios de cocina que serán utilizados en las escuelas para fortalecer la prestación del Servicio Alimentario Escolar y mejorar las condiciones de trabajo de los auxiliares que diariamente preparan los menús destinados a los estudiantes.
El adiós al Indio fue multitudinario y épico: la fila para ingresar a la capilla ardiente llegó a extenderse unos 8 kilómetros. La familia agradeció a quienes lo lloraron y confió un legado: "Nos sugirió así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese".