La sesión fue escenario de fuertes acusaciones: mientras el oficialismo y LLA cuestionaron la viabilidad del proyecto, el peronismo denunció falta de transparencia y criticó duramente el desalojo de las familias que vivían en el predio.
La ordenanza busca erradicar la violencia en el deporte. La iniciativa, impulsada por la gestión del Intendente, contó con el respaldo del interbloque peronista pero enfrentó el rechazo del bloque de La Libertad Avanza.