Se trata de una oferta en dos tramos con reapertura de las negociaciones en septiembre. Además, el punto central del acuerdo alcanzado es el inicio del proceso de la recategorización, “un reclamo histórico”.
Las entidades no podrán realizar ni facilitar a sus clientes operaciones con activos digitales, incluidos los criptoactivos y aquellos cuyos rendimientos se determinen en función de las variaciones que ésos registren, que no se encuentren regulados por autoridad nacional y autorizados por la autoridad monetaria, indicó el BCRA.