Semana Santa es una excusa perfecta para hacer “escapas” y disfrutar de la tranquilidad del campo. Luego de las lluvias anunciadas en estos días, hacia el fin de semana el clima anuncia una agradable temperatura, propia del inicio de otoño.
A muchos les gusta recorrer sitios históricos, otros son cautivados por la gastronomía. Y entre tantos lugares, a menos de dos meses de su apertura, El Progreso convoca en el Paraje Forastieri.
Está ubicado a 35 kilómetros del centro de Roque Pérez, y a menos de 20 de Norberto de la Riestra. Al llegar por Ruta Provincial Nº30, hay que desandar 5 km por un camino arenoso hasta una capilla. A metros, al llegar a la esquina, aparece un antiguo almacén, de los pocos edificios que aún existen además de la escuela y la salita.
A iniciativa de tres amigos de Pedernales, fue restaurado sin perder la esencia de la vieja “pulpería”. El resultado es un ambiente cálido y acogedor, en medio de un parsimonioso paraje donde residen un puñado de familias, y el paisaje hacia cualquier punto cardinal se mire regala un cielo amplio, campos verdes, montes, caballos pastando y aves danzando libres.
El Progreso cada fin de semana es una cita para vecinos y visitantes que llegan tentados por una excelente gastronomía y los artistas que se presentan mientras se degusta el postre. Algunos eligen almorzar o cenar bajo la extensa galería, otros en el salón decorado que luce objetos históricos, un añejo mostrador y las clásicas y enormes estanterías de las pulperías.
El menú consiste en una picada completa que tiene, entre otras cosas, chorizos, longaniza, bondiola, jamón, queso de cerdo, pollo al escabeche y quesos varios.
El próximo paso es una suculenta parrillada con achuras, carne de vaca, cerdo, pollo, ensaladas varias y papas fritas. Y para fin, mientras se disfruta la bebida elegida -vino, cerveza, gaseosas, a precios muy económicos-, una carta de postres de elaboración casera.
Por la noche, muchos eligen alargar las horas atrapados por la música y el baile. Al mediodía, a esa alternativa se suma la de caminar hacia algunos de los frondosos árboles de las calles laterales para tomar mate y, si acudieron en familia, observar el disfrute de los niños corriendo o jugando con una pelota sin el peligro del paso de vehículos.
El Restaurante de Campo “El Progreso” abre sábados de noche y domingos al mediodía, pero este fin de semana largo, sumando un menú de vigilia, lo hará jueves al mediodía, viernes y sábado al mediodía y a la noche, y domingo al mediodía. Es, sin duda, un lugar que merece conocerse. Quien lo visite, querrá volver.




