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El Club Argentinos volvió a coronarse campeón de la Liga Veinticinqueña de Fútbol. Se adjudicó el Clausura tras volver a imponerse en el clásico a Sportivo, ahora por la mínima diferencia, para hacer un global de 3 a 0.

Facundo Bustingorry convirtió para el aurinegro cuando promediada el primer tiempo. Recibió un precioso pase de Jorge Liendo, se metió al área, remató, tapó el arquero, capitalizó el rebote y empujó la pelota a la red.

Con la ventaja, el conjunto conducido por Víctor Caldas apeló a su experiencia en las finales. Luchó en el medio campo, se abroqueló bien atrás y se jugó a los contragolpes, ante un Sportivo que fue mejor que en el encuentro de ida, que manejó más el esférico pero generalmente antes de pisar el área rival eligió los centros, que pocas veces terminaron siendo peligrosos.

En el complemento el equipo cebra dominó aún más la pelota, tuvo dos claras chances en las que el travesaño y el palo le negaron la igualdad, además del siempre eficiente Flavio Biglia, un excelente arquero para el que parece que no pasan los años. Sin embargo, a medida que transcurrían los minutos, se exponía más atrás y Argentinos, con un hombre menos por la expulsión de Chidichimo, pudo liquidarlo.

Pese a la insistencia, Sportivo nunca pudo doblegar al nuevamente campeón, que una vez más sacó a relucir la templanza de los mayores, con su buen manejo de los tiempos, y la garra y determinación de los juveniles. Sobre el final, se fue expulsado por doble amonestación el mediocampista local Battipedi.

Con el título del Clausura, Argentinos continúa sumando trofeos. Desde el 2010, en el que se coronó en el Torneo del Interior de 2010, no sólo disputó competencias nacionales -logrando un título en el Regional Federal-, sino que cosechó títulos casi todo los años, en una racha tan inusual como histórica.

Ahora disputará la Copa de Campeones con Juventud Unida, ganador del Apertura.