¡A la final! Argentina dio vuelta un partido increíble y ahora vamos por España

En el mejor partido del Mundial, la selección argentina mostró su jerarquía y el domingo juega la final ante España en Nueva Jersey

Enzo Fernández hizo un golazo para el empate de Argentina.
 

En un encuentro cargado de tensión en Atlanta, Argentina venció 2-1 a Inglaterra y se clasificó para la gran final del Mundial. El conjunto de Lionel Scaloni logró una remontada agónica en los minutos finales, manteniendo viva la ilusión de defender el título obtenido en Qatar 2022.

Un primer tiempo de máxima fricción

La etapa inicial se caracterizó por un ritmo físico e intenso, donde el juego se vio cortado constantemente por infracciones. Inglaterra apostó por la verticalidad de Bellingham, Kane y Gordon, mientras que Argentina buscó romper líneas mediante la conducción de Messi, el despliegue de Álvarez y el apoyo constante de sus mediocampistas. La dureza del trámite quedó reflejada en la acumulación de tarjetas antes del descanso, que llegó con el marcador en cero.

El golpe inglés y la reacción argentina

El panorama se complicó para la “Scaloneta” a los 55 minutos: Anthony Gordon aprovechó una incursión ofensiva para batir a Emiliano Martínez y poner el 1-0. Ante el gol, el equipo de Thomas Tuchel optó por un repliegue defensivo, intentando proteger el resultado mientras Argentina adelantaba sus líneas en busca de la igualdad.

La insistencia albiceleste encontró recompensa en un desenlace para el infarto: a las 85′ Enzo Fernández conectó un remate clave que sentenció el empate 1-1, cambiando por completo la dinámica del cierre. Y en tiempo de descuento, Lionel Messi asistió con precisión a Lautaro Martínez —quien había ingresado desde el banco— para firmar el 2-1 definitivo y sellar la clasificación.

Rumbo a la gran final

Con esta victoria, Argentina alcanza su segunda final consecutiva, buscando ser la primera selección en retener el título desde Brasil en 1962. Por su parte, Inglaterra deberá disputar el partido por el tercer puesto contra Francia, este sábado 18 de julio en Miami.

La gran definición será el domingo 19 de julio en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey frente a España. El conjunto español, que llega tras eliminar a Francia (2-0), se presenta como un rival sólido que busca reencontrarse con la gloria tras su último título en 2010. Argentina tendrá escasas horas para recuperar energías y preparar el choque que pondrá frente a frente al vigente campeón mundial y a uno de los equipos más firmes del torneo.

La primera mitad se cerró sin goles, caracterizada por un juego físico, interrumpido constantemente por faltas y con escasos espacios. Mientras Inglaterra apostó por la verticalidad de Bellingham, Kane y Gordon, Argentina intentó construir a través de la conexión entre Messi, Álvarez y sus mediocampistas. La tensión del encuentro quedó plasmada en el alto número de infracciones y tarjetas acumuladas antes del descanso.

El marcador se rompió a los 55 minutos gracias a Anthony Gordon, quien superó a Emiliano Martínez para el 1-0. Tras el gol, el equipo de Thomas Tuchel optó por replegarse para defender la ventaja, lo que permitió a Argentina volcarse en ataque y asediar el arco de Jordan Pickford.

La épica llegó en la recta final: a los 85 minutos, Enzo Fernández igualó el encuentro, inyectando una dosis de confianza vital para los minutos decisivos. En tiempo de descuento, la magia de Lionel Messi se hizo presente con una asistencia precisa para Lautaro Martínez, quien, desde el banco, anotó el 2-1 definitivo para concretar una remontada agónica.

Con este resultado, Inglaterra queda fuera de la pelea por el título y deberá disputar el tercer puesto ante Francia este sábado 18 de julio en Miami. Por su parte, la Selección Argentina alcanza su segunda final consecutiva, manteniendo vivo el sueño de revalidar su corona, un hito que no se logra desde Brasil 1962.

La gran final se llevará a cabo el domingo 19 de julio frente a España en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey. La “Roja”, que llega tras vencer 2-0 a Francia, se perfila como un rival temible en su búsqueda por conquistar su segundo trofeo mundial desde 2010. Argentina tendrá poco margen de descanso para preparar un choque que promete ser histórico.