La prevalencia de las afecciones cardiovasculares se asoció históricamente con el sexo masculino. No obstante, los datos oficiales en Argentina y el mundo marcan una realidad contundente: una de cada tres mujeres en edad adulta fallece por esta causa.
En el marco del Día Mundial del Corazón, el doctor Sergio Mauro -integrante del Área Corazón y Mujer y miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), además de fellow de la Sociedad Europea de Cardiología- analizó los desafíos actuales en la prevención, el diagnóstico y el abordaje de esta problemática en la región.
“La mujer suele ser muy prolija a lo largo de su vida con sus controles ginecológicos y de mama, pero no tanto con el cuidado de su corazón y la valoración de su riesgo cardiovascular”, señaló el especialista en una entrevista con La Razón de Chivilcoy. Esta falta de percepción lleva a discontinuar tratamientos o a descuidar factores silenciosos como la hipertensión o el colesterol elevado, aseguró.
Factores femeninos
Mauro remarcó que el abandono de los tratamientos farmacéuticos como de estilo de vida acelera el envejecimiento de las arterias. A esto, agregó, “se le suman factores de riesgo específicos del sexo femenino que suelen obviarse: la menopausia precoz, la diabetes o hipertensión gestacional, el síndrome de ovario poliquístico, los partos prematuros y enfermedades inflamatorias como la psoriasis”.
A diferencia del clásico dolor de pecho que suelen referir los hombres en un cuadro coronario, en la mujer el infarto puede manifestarse de forma más solapada o atípica. Esta particularidad puede llevar, en ocasiones, a que tanto la paciente como el equipo médico subestimen la situación, demorando la consulta de urgencia.
Ante este panorama, la cardiología actual busca detectar la patología en estadios incipientes mediante la evaluación del riesgo y estudios sencillos en arterias carótidas y femorales para constatar si existe daño arterial antes de que se produzca un evento grave.
Con respecto al estilo de vida, el especialista destacó la actividad física y el deporte por sus beneficios vasculares, aunque advirtió sobre la persistencia en el consumo de tabaco y la dificultad para abandonarlo. En ese sentido, enfatizó que “el chequeo cardiovascular debe realizarse al menos una vez al año, superando el electrocardiograma básico para centrarse en una evaluación integral del riesgo”.
Concientización
El doctor Mauro resaltó el avance de iniciativas legislativas que buscan instaurar el 9 de octubre como el Día de Concientización sobre la Enfermedad Cardiovascular en la Mujer en distintas provincias para promover, de esa manera, acciones concretas de control en hospitales y espacios públicos.
Y afirmó que junto a Lorena Cagnone, colaboradora del área de difusión comunitaria, buscan posicionar el cuidado del corazón como una prioridad ineludible para la salud femenina.




