La reciente confirmación del pago de un bono extraordinario de 200.000 pesos a los trabajadores anunciada por el intendente Ramiro Egüen durante los festejos por el Día del Trabajador Municipal, tuvo su correlato directo en una dura pulseada judicial y financiera contra el Instituto de Obra Médica Asistencial (IOMA). En una entrevista con el portal provincial La Tecla, el jefe comunal expuso con crudeza el impacto que el desfinanciamiento de la obra social provoca en las cuentas comunales, obligando a sostener con recursos propios un sistema de salud desatendido por la Provincia.
Durante la charla, Egüen detalló el extenso derrotero judicial que debió atravesar la comuna para reclamar una deuda acumulada que ronda los 800 millones de pesos en concepto de prestaciones sanitarias —correspondientes a los tres hospitales municipales, seis unidades sanitarias y ocho CAPS— que IOMA dejó de pagar sistemáticamente desde febrero de 2024. Tras transitar por el Juzgado de Paz local, la Justicia Civil, el fuero Contencioso Administrativo y las cámaras, el expediente llegó a la Suprema Corte bonaerense, logrando habilitar la vía para embargos que ya alcanzan unos 264 millones de pesos actualizados con intereses.
“Nosotros no necesitamos infraestructura nueva. Necesitamos que funcione lo que está. Necesitamos que nos paguen lo que es nuestro”, resumió el jefe comunal al graficar el nivel de ahogo que enfrentan los distritos.
Un sistema de retenciones que ahoga las cuentas
Uno de los puntos más críticos marcados por el mandatario giró en torno al mecanismo financiero con el que opera la Provincia. Lejos de aliviar la situación de los distritos, Egüen denunció una doble presión fiscal: “En vez de decir: ‘te debo $800 millones, te dejamos de descontar por lo menos hasta que te pongas al día’, no solamente no te pagan, sino que te siguen descontando” a través de las retenciones automáticas sobre la coparticipación. A esto sumó reclamos pendientes con el IPS por anticipos jubilatorios demorados desde hace más de tres años.
En la misma línea, el intendente respondió con dureza al ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien había responsabilizado a los municipios por la crisis de IOMA debido a los aumentos salariales. “Cuando el otro día el ministro Kreplak dice que la culpa la tenemos los municipios que damos los aumentos en negro, me parece una cargada”, disparó, aclarando que desde diciembre de 2023 la administración local otorgó subas acumuladas superiores al 320% sobre el básico de manera totalmente formal.
Críticas a Kicillof y un llamado a la Legislatura
En el plano político, las declaraciones de Egüen elevaron el tono hacia la cúpula provincial. Por un lado, exigió mayor protagonismo legislativo frente al vaciamiento institucional: “La Legislatura se tiene que poner los pantalones largos”, reclamó, pidiendo interpelaciones a los funcionarios responsables. Por el otro, cuestionó las prioridades de la gestión bonaerense al señalar que “cuando vemos un gobernador que en vez de ocuparse de estas cosas está en campaña para ser presidente… No pudiste arreglar las cosas que hoy tenés a tu cargo y estás aspirando a otro cargo”.
Del litigio a los bolsillos de los trabajadores
Finalmente, el jefe comunal ratificó el correlato local de esa victoria judicial que permitió fondear el anuncio realizado ante la familia municipal: los 264 millones de pesos obtenidos mediante el embargo ejecutivo a la obra social fueron volcados de manera directa a la planta en forma del bono extraordinario para cada uno de los 1.250 agentes. “En un punto el dinero es de ellos”, fundamentó Egüen, coronando un reclamo judicial que no solo reordena las finanzas locales, sino que marca un precedente espinoso para el gobierno de Axel Kicillof.




