
En el marco de su visita a la ciudad de 25 de Mayo, el titular del radicalismo de la provincia de Buenos Aires, Emiliano Balbín, trazó los lineamientos de la nueva conducción partidaria. En una conferencia de prensa que precedió el acto de asunción en el Comité local, el dirigente subrayó que el partido atraviesa una etapa de “reordenamiento necesario” tras años de desaciertos que, según admitió, alejaron a la fuerza de las demandas de la sociedad.
Balbín destacó que la unidad alcanzada en la mayoría de los distritos bonaerenses —incluido 25 de Mayo— no es solo un gesto hacia adentro, sino una herramienta de trabajo fundamental. “Venimos de un proceso de poco entendimiento y una mala performance electoral. La unidad nos carga de una doble responsabilidad: recuperar la institucionalidad y consolidar liderazgos que surjan desde la militancia de base”, afirmó.
En este sentido, enfatizó que la conducción provincial no debe quedarse en La Plata, sino “poner el cuerpo” recorriendo los 135 municipios. “El radicalismo está vivo porque tiene hombres y mujeres que, a pesar de las crisis, sostienen los comités. Vamos a promocionar candidatos a intendentes radicales en cada uno de los pueblos para llegar al año que viene con una propuesta propia para la gobernación”, remarcó.
Autocrítica y el desafío de representar a la clase media
Ante la consulta sobre la pérdida de incidencia política del radicalismo, Balbín fue tajante: “El partido se encerró, tomó malas decisiones electorales y no pudo resolver sus diferencias internas. Hay que ser autocríticos, porque si no, estaríamos negando la realidad”.
Para el dirigente, el objetivo es recuperar el rol histórico del radicalismo como el partido de la “gran clase media“. “Hoy la gente trabaja y no llega a fin de mes, el jubilado está complicado y el sector productivo está agotado por la presión impositiva. Tenemos que abrir las puertas de los comités y volver a generar esos puentes con la sociedad, con sensibilidad frente a lo que le pasa al vecino”, sostuvo.
Elecciones, alianzas y el futuro, y la juventud
Sobre el escenario electoral venidero, Balbín prefirió la cautela institucional: “La definición de las políticas de alianzas es una discusión que vamos a dar el año que viene a través de los órganos partidarios, como la Convención Provincial, que se reunirá el 8 de agosto en el Club Atenas de La Plata”.
No obstante, marcó una postura política clara frente a la actual administración provincial: “Estamos convencidos de que tenemos que construir una alternativa al peronismo en Buenos Aires. Vemos un gran deterioro en salud —especialmente en IOMA—, en el estado de las rutas y en la seguridad. Frente a esto, el radicalismo debe demostrar que tiene capacidad de gestión, tal como lo han hecho nuestros intendentes en la provincia”.
Finalmente, el presidente del Comité provincial reconoció el desafío de captar a los jóvenes. “El 50% del padrón tiene menos de 40 años. Tenemos que generar mejores canales de comunicación y espacios de debate para que el partido vuelva a ser un lugar donde los jóvenes se sientan escuchados. La política tiene mala prensa, pero la única manera de revertirlo es predicando con el ejemplo y demostrando capacidad de gestión”, concluyó.




