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Señor director
Solicito la publicación de la siguiente reflexión

En estos tiempos que vivimos, comunicarnos, ir de un punto a otro, gozar de servicios básicos, constituye un derecho virtualmente adquirido por la mayor parte de las poblaciones, pese a que hay que reconocer que en nuestro país padecemos de un gran atraso en muchos de estos aspectos, aunque en estos últimos dos años estamos remontando la cuesta con incipientes obras de infraestructura que nos acercarán a las comodidades de las que disfruta gran parte de la civilización occidental.
Veinticinco de Mayo no escapa a esta realidad y si bien nuestra ciudad no es de las de mayor tamaño en la provincia, desplazarse de un área a otra implica distancias prácticamente no franqueables de a pie.
Los vehículos menores y los coches suelen mitigar este déficit, pero hay muchas personas que para trasladarse al hospital, al cementerio, etc., precisan de un taxi o un remis para hacerlo y en muchos de los casos hasta carecen de medios para afrontar esos gastos.
Hace muchos años a esta parte, existía en 25 de Mayo un buen servicio de transporte público, con colectivos que satisfacían con creces por entonces las necesidades de nuestra población.
Sin embargo y tal cual ha ocurrido en otros ámbitos de nuestra vida, en vez de mejorar estos medios y modernizarlos conforme a la época, el servicio de transporte público hoy brilla por su ausencia en nuestra ciudad.
Como ya lo he referido en otros comentarios de este tenor, soy un convencido que más allá de las promesas de campaña y de los compromisos que se adquieran para obtener un voto, es obligación de todo aquel funcionario publico que recibe un sueldo del Estado, velar por la seguridad, la tranquilidad y hasta el bienestar de los ciudadanos, quienes con sus impuestos contribuyen al pago de esos emolumentos y además aportan para que estos derechos se plasmen en realidades cotidianas.
Es por eso que insisto, muy modestamente desde estas páginas, que el transporte público debería ser una prioridad en 25 de Mayo para gobernantes, concejales y demás responsables de nuestros bienes comunitarios, y así brindar con él un servicio a la comunidad que mal puede ser suplido por otros medios mucho más caros y en oportunidades inaccesibles.

Claudio Paramio

Por VICTOR ENRIQUE FIGLIOLI

 

Producida la «Revolución Islámica» en Irán (1979) surge ante Israel un enemigo regional más entre los varios que tenía desde su fundación como Estado. El ayatollah Jomeini líder supremo de la «Revolución del nuevo Irán», máximo cabecilla de la clase dirigente clerical chiita reaccionaria islámica de su país, desde sus inicios se opuso vehementemente al Estado de Israel y al sionismo. A su muerte fue reemplazado por el ayatollah Alí Hoseiní Jamenei, actual líder supremo, que sostiene idéntica posición contraria a la existencia del Estado de Israel.
Esas ideas y sus objetivos agudizaron la permanente y tensa alerta defensiva israelí. La situación se ha ido tensando por: (a) el apoyo bélico dado por el régimen de Irán a las milicias chií libanesas de Hezbolá -«Partido de Dios»- organización islámica musulmana chií libanesa que cuenta con un brazo político y otro para militar -calificadas por la UE, EEUU y otros países como estructura terrorista- enfrentadas a Israel en la frontera con el Líbano. Este apoyo quedó explícitamente demostrado con las declaraciones de Mohammed Alí Jafari, comandante de la Guardia Revolucionaria iraní, al asegurar, en diciembre del año pasado que ese movimiento chiita debía «tener las mejores armas» ante un eventual conflicto con Tel Aviv, convalidada con la palabra oficial del régimen iraní al decir que: »el movimiento chiita debe permanecer armado «para luchar contra Israel»; (b) el respaldo «total» de Irán a Hamás (organización palestina yihadista, nacionalista, islámica, antisemita y antisionista), milicias palestinas en beligerancia permanente con Israel y (c) la intervención de Irán en la guerra de Siria (cuyo régimen también es enemigo de Israel) apoyando al régimen de Al Assad, con efectivos de la Guardia Revolucionaria iraní, de Hezbolá y otras milicias, fuerzas que están operando sobre las mismas fronteras del Líbano y Siria con Israel.
Este cuadro de situación abre un nuevo capítulo en el conflicto iraní-israelí y en el sirio estirando al límite la endeble situación de Medio Oriente. Israel multiplicó días atrás las advertencias a Irán después de atacar múltiples de objetivos iraníes en Siria y perder un cazabombardero, un episodio que amenaza con iniciar una nueva e impredecible etapa en el conflicto sirio, devastado por siete años de guerra.
En un comunicado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que esos ataques de la aviación israelí del sábado asestaron un «duro golpe» a Irán y a las fuerzas del régimen sirio. Éste fue el enfrentamiento más violento de Israel con Irán desde que inició el conflicto en Siria en 2011.
Según Israel, los hechos fueron estos: un «dron» controlado a distancia por iraníes con base en Siria ingresó en el espacio aéreo israelí, donde fue abatido. En represalia, la aviación israelí atacó «la base iraní» en Siria desde donde había decolado el «dron».
Uno de los aviones israelíes que participó en esta operación fue alcanzado por un misil desde Siria y se estrelló en suelo israelí (el F-16 destruido era el primer aparato israelí derribado desde la guerra en Líbano en 1982 y fue disparado desde Siria). Los dos pilotos fueron hospitalizados y salvaron sus vidas.
En esa acción de represalia al ataque de la defensa antiaérea de Siria, la aviación israelí atacó una docena de objetivos sirios e iraníes. Observadores, militares y políticos han señalado que esta acción «…es el mayor y más importante ataque que las Fuerza Aérea ha llevado a cabo contra las defensas aéreas sirias desde la Operación Paz para Galilea», en la Guerra del Líbano de 1982 (Fuente: Digital Times of Israel).
Israel, se ha mantenido al margen de la guerra interna siria, no obstante lo cual ha atacado decenas de objetivos (posiciones del régimen o convoyes con armas destinadas al Hezbolá, aliada de Damasco y bajo el control iraní que ataca sistemáticamente a los israelitas desde el Líbano y los altos del Golán sirio ocupado militarmente por Israel).
En Israel, pocas voces criticaron los últimos bombardeos israelíes, con la excepción del general de reserva Amiram Levin, ex comandante de la región militar norte, que dijo: «Deberíamos habernos contentado con derribar el dron que ingresó en nuestro espacio aéreo. Un país que está seguro de él mismo no tiene que fijar públicamente las líneas rojas ya que eso refleja pánico».  
El enfrentamiento en curso no es sólo uno más entre Israel y Siria e Irán sino que también marca un serio deterioro en la situación de seguridad en la frontera norte de Israel, y un grave problema para este país.
En enero de este año el presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibió en Moscú al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Trataron la situación en Siria y, en general, en Oriente Medio, así como de todo el espectro de las relaciones bilaterales. Según medios israelíes, Netanyahu planteó a Putin la preocupación de su país por el programa nuclear de Irán y su oposición a la presencia permanente de tropas iraníes y de las milicias de Hezbolá, apoyadas por Teherán, en el territorio de Siria (Fuente: Agencia EFE).
Pero, ¿Le interesa a Israel, Siria e Irán una escalada de violencia en la frontera? La lógica del conflicto indica que no. Para evitar la espiral ascendente es necesario, sin embargo, atemperar los ánimos y evitar escrupulosamente el intercambio de fuego como viene sucediendo. No obstante de que la propia Irán se jacta de tener un número considerable de tropas en Siria y Líbano y de que Israel ha repetido la advertencia de que no aceptará que Irán se implante militarmente en Siria, es posible mitigar el riesgo de agravamiento si se tiene en cuenta que Irán e Israel han estado luchando uno contra otro durante años con una regla invariable: evitar un conflicto directo y abierto.
Netanyahu denunció, que «Irán está intentando convertir al Líbano en un centro gigantesco de lanzamiento de misiles, una plataforma para proyectiles de precisión que puedan ser lanzados contra Israel, y no lo vamos a tolerar». Si Putín (el hombre más influyente hoy en la región) lo creyera conveniente para la desaceleración del conflicto armado y la calma regional podría operar sobre Irán (su «asociado» en Siria) y lograr que el régimen iraní desactive el proyecto denunciado por el premier israelí de una base misilística en suelo libanés. El interrogante surge: ¿Hasta dónde irá Putin?

Por VICTOR ENRIQUE FIGLIOLI

 

Uno de los órganos (sino el principal) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es el Consejo de Seguridad. Su responsabilidad primera y primordial es el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.
Sus características principales son: (a) Se reúne cada vez que una denuncia alerta que la paz mundial está amenazada; (b) puede aplicar medidas coercitivas, entre ellas: Sanciones económicas, embargos de armas, castigos y restricciones financieras y prohibiciones de viajar; ruptura de relaciones diplomáticas; bloqueo o incluso acciones militares colectivas; (c) 5 de sus miembros permanente (China, Rusia, Francia, Reino Unido y Estados Unidos de América tienen poder de veto; (d) es el único órgano que posee la facultad de obligar a los Estados Miembros a cumplir y aplicar lo que ha decidido.
Hechas estas aclaraciones cabe discurrir sobre las sanciones económicas del Consejo de Seguridad (CSONU) en la larga crisis que Corea del Norte que ha producido en el Mundo por su “proyecto estratégico de poder nuclear militar” que refleja como un típico país “perturbador” internacional.
Nacida que fue Corea del Norte ha sido y es un factor de tensiones desde el día que invadió a Corea del Sur para imponer la “unidad” en un régimen comunista, que originó la “Guerra de Corea” terminada en un “Armisticio” (Norcorea nunca quiso firmar la paz) por la década del cincuenta del siglo pasa-do.
Silenciados los cañones Corea del Norte inicia su camino hacia uno de sus objetivos estratégico instrumentales: lograr su “poder nuclear bélico”. Ante la gravedad de la situación desequilibrante del equilibrio mundial el CSONU dicta, en el tiempo, una serie de “Resoluciones sancionatorias” contra Corea del Norte intentando disuadirlo de su proyecto nuclear y firmar el Tratado Internacional de No Proliferación.
Luego de años de negociaciones y tensiones internacionales en 1985 Corea del Norte ratifica el Tratado de no proliferación nuclear. En enero del 2003 se retira del Tratado. La crisis de agrava. Desde octubre del 2006 hasta diciembre del 2017 el CSONU dicta siete “Resoluciones” condenatorias de las seis explosiones nucleares y lanzamiento de misiles terrestres y desde un submarino, ampliando y agravando en cada una de ellas las sanciones y embargos económicos impuestos. (Fuente: Council of Foreing Relations - Consejo de relaciones extranjeras -)
En diciembre del 2011 muere el “líder supremo” Norcoreano, Kum Jong-il sucediéndolo en el liderazgo su hijo Kim Jong-un quién acelera tanto el programa nuclear realizando nuevas y más potentes pruebas nucleares como el programa misilístico militar llegando a probar un cohete intercontinental. La crisis se agrava marcadamente, tanto que las tres últimas «Resoluciones» se dieron en un solo año, el 2017.
Impresiona el número de resoluciones del CSONU, pero más asusta el saber que ninguna pudo detener ni morigerar el plan estratégico de Corea del Norte que siguió inalterable y vertiginosamente activo hasta lograr ser una “potencia nuclear militar” (de bajo rango pe-ro una “potencia” al fin) con, además, poder misilístico intercontinental.
Lo realidad de lo que sucede en torno a esas “Resoluciones” surge en el último informe de expertos de la ONU. Según la agencia AFP, en él se señala, entre otras varias denuncias, que Corea del Norte: (a) incumple sanciones al exportar carbón, hierro, acero y otros productos prohibidos; (b) obtuvo ingresos por casi 200 millones de dólares el año pasado por esas ventas; (c) coopera militarmente para desarrollar los programas de armas químicas de Siria y proporcionar a Myanmar misiles balísticos y armas convencionales. (Fuente: febrero 2018. Agence France Press y Military Daily News).
Los envíos de carbón (elemento de exportación estratégico para Norcorea) fueron entregados a China, Malasia, Corea del Sur, Rusia y Vietnam por buques que usaban «una combinación de técnicas de evasión múltiple, rutas y tácticas engañosas», dice el informe.
Informa, a más, que: (a) Siete barcos han sido excluidos de los puertos de todo el mundo por violar las sanciones de la ONU con las transferencias de carbón y petróleo, pero los expertos dijeron que se debe hacer mucho más para enfrentar “estas actividades ilícitas desenfrenadas”; y (b), por su lado los diplomáticos norcoreanos, en particular los representantes comerciales, continúan brindando apoyo logístico para la venta de ar-mas y ayudan a organizar intercambios técnicos-militares.
En ese encuadre está el informe del jefe del servicio de inteligencia de Alemania que día atrás denunció que Corea del Norte ha estado utilizando su embajada en Berlín para comprar piezas para su programa de misiles (Agencia Reuters).
Es decir que el “cumplimiento obligatorio” de las “resoluciones” es un mamarracho que no obedece nadie, ni aún algunos de aquellos mismos gobiernos que han votado en el “Consejo” afirmativamente su imposición.
Los factores del fracaso de las sanciones económicas son múltiples Algunos de ellos son: (a) Corea del Norte se ha ido aislando cada vez más del mercado global y su gente ha quedado bloqueada a las oportunidades económicas; (b) El mayor desafío es su aplicación, que es responsabilidad de los Estados individuales, cuyo gobiernos actúan según sus interés e ideologías; (c) Algunas personas y entidades, motivadas por ganancias financieras, están dispuestas a hacer negocios con Corea del Norte fuera de la ley. Especialmente los contrabandistas y las actividades del mercado negro que aseguran que los envíos eludan el escrutinio de la aduana y los informes oficiales; (d) están dirigidas a un país bajo un régimen totalitario que ha disciplinado, enseñado y formado al pueblo a soportar carencias.
Todo esto (y muchos más) lo sa-ben acabadamente los burócratas (y no burócratas) de las Naciones Unidas. Es hora de que elaboren alternativas de políticas y medidas prácticas adecuadas y eficientes para superar las inútiles medidas sancionatorias meramente económicas cuyo “cumplimiento obligatorio” es pura fantasía.
Lo dicho sobre las sancione económicas se puede trasladar a otras varias de las sanciones o medidas que la CSONU puede aplicar sobre una realidad sumida en los conflictos (armados o no) y que tampoco han demostrado en la experiencia ser útiles o capaces de lograr su objetivo.
Este desafió de cambio merece ser considerado seriamente y dejarse de chácharas inconducentes, o peor, que conducen al fracaso y la frustración.

Por VICTOR ENRIQUE FIGLIOLI

 

El mundo ya no se sorprende con la andanada permanente de amenazas y provocaciones, con retórica guerrera, de Corea del Norte contra Estados Unidos y sus aliados Corea del Sur y Japón. Pero sí hay un factor que preocupa mundialmente. Corea del Norte hoy posee "poder nuclear y misilístico militar", resultante del fracaso de incontables intentos diplomáticos y sancionatorios internacionales utilizados durante años, hasta hoy, para evitarlo.
Con su "poder nuclear bélico", aunque bastante raquítico, el "líder supremo", Kim Jong - un, ha amenazado nuclear y directamente a Estados Unidos de ser blanco de su "furia" antinorteamericana.
Muchos piensan que esas amenazas son sin sentido argumentando que Corea del Norte sabe que Estados Unidos ciertamente la derrotaría en una guerra y terminaría con el régimen eliminando a Kim Jong-un y a sus compinches del poder.
Y siguen alegando que el objetivo último del Norte es la "supervivencia del régimen" y que la guerra con América no es de su interés y que, "racionalmente", "el líder supremo" Kim no es suicida. Puede amenazar y chantajear, pero nunca golpeará. Así, las provocaciones norcoreanas -incluida una sexta prueba nuclear, el lanzamiento de un misil balístico sobre Japón y repetidas promesas de disparar misiles hacia el territorio estadounidense de Guam- son alarmantes, pero no un preludio a la guerra, como tampoco lo son las amenazas norteamericanas y sus maniobras militares con Surcorea.
Asumen la creencia, común y reconfortante, de que América y Corea del Sur han disuadido con éxito a Corea del Norte con su abrumadora fuerza militar. Pero éste no es el verdadero punto y no conduce a ninguna solución duradera y sustentable.
Sosteniendo que Estados Unidos es el único "enemigo" del régimen norcoreano y que haciéndolos sentar en una misma mesa y llegar a un pacto de "tolerancia" (intento que ha sido hecho varias veces a lo largo de los años y sin ningún resultado) se desactiva el conflicto, incurren en astigmatismo estratégico.
Se olvida algo esencial: que para Kim Jong-un la "supervivencia del régimen" está ligada indestructiblemente con la "Victoria Final", término norcoreano que significa la reunificación con Corea del Sur en los términos y condiciones de la del Norte. Lograrlo es la única solución a largo plazo para continuar existiendo.
Para alcanzar ese objetivo estratégico (la unificación de Corea) le es imprescindible obligar a los Estados Unidos a abandonar Corea del Sur o que ésta abandone a aquel, es decir destruir su "Alianza Defensiva", como lo ha exigido repetidamente. Mientras siga vigente la "Victoria final" es irremediablemente inalcanzable
Militarmente Corea del Sur es superior a la del Norte, pero ésta es una "potencia nuclear", y no hay razón para pensar que vacilaría en usar el chantaje nuclear o incluso la guerra para doblegar la voluntad del Sur y someterla a su designio. Conclusión: la amenaza de Corea del Norte es real.
Por ende se deben tomar en serio sus amenazas. A pesar de que a veces parecen defensivos, los norcoreanos están perpetuamente al borde de la ofensiva. Desde que un armisticio terminó la Guerra de Corea en 1953, Corea del Norte derribó un avión militar y capturo un buque de la armada estadounidenses, hundió a un destructor y bombardeó una isla ambos surcoreanos, envió a innumerables agentes armados para infiltrarse en el Sur y voló numerosos drones en misiones de reconocimiento a través de la zona desmilitarizada. Los actos de guerra siempre estarán en su repertorio. Estos hechos y la falta de respuesta militar contundente de Estados Unidos o Corea del Sur desarma el argumento de Kim Jong-un de que necesita su "poder nuclear" para disuadir a esos países de declararle la guerra o invadirlo. Él sí lo necesita como instrumento extorsivo hacia su meta estratégica.
El mundo tiene razón en preguntarse ansiosamente qué intentará ahora con su "poder nuclear".
Desde 1999, las provocaciones de Corea del Norte han sido dirigidas principalmente a las fuerzas de Corea del Sur, mientras que los misiles y las pruebas nucleares enojan y preocupan sobremanera a Estados Unidos y Japón, sus aliados. Con el respaldo de su poder nuclear intensifica su letanía de amenazas de atacar nuclearmente a los Estados Unidos con misiles probados. Pero, además tiene nuevas opciones para provocaciones específicas.
En un encuadre conjetural cabe plantearse la hipótesis de que Kim, sin tocar suelo continental norteamericano, decida, con sus misiles, producir hechos bélicos de baja intensidad que podría a Estados Unidos en la posición de emplear medios convencionales, en una guerra inicialmente limitada como forma de hacer política por otros medios. Entonces, los surcoreanos (no habiendo sido los agredidos) deberán tomar una decisión crucial: optar entre cumplir con la "Alianza" defensiva existente, intentar detener el contraataque americano o prescindir de intervenir. Cualquiera de las dos últimas decisiones sería el gran éxito de Kim Jong-un: habría logrado separar a Norteamérica de Corea del Sur que quedará librada a su suerte y su camino a la "reunificación" de Corea estará expedito.
Corea del Norte tiene una larga tradición de participar en provocaciones imprudentes, y por ello no se debe subestimar el riesgo de un mal cálculo. Por ejemplo: Incurriría en un error de cálculo si calibrara erróneamente hasta donde están decididos China y Rusia a comprometerse en una aventura militar suya, si diera por seguro que Norteamérica no está dispuesta a ejercer su poder militar o que soportará por siempre el desgaste de su prestigio internacional y el prestigio es una cuestión primordial para cualquier primera potencia mundial, sea Norteamérica, China o Rusia.
Ante un ataque (si alguna vez sucede) la "Alianza" debe responder con una unidad sin fisuras, no hay otra salida para la supervivencia de Corea del Sur. Y esto es así aunque Kim Jong-un haya efectuado una política previa de apaciguamiento con el gobierno surcoreano (su actual presidente Moon ideológicamente es muy propenso a políticas de ablandamiento) como parece ser su propósito con su actual y sorpresiva "diplomacia olímpica" de acercamiento.
Para calibrar la estrategia de Kim Jong-un (y sus antecesores) deben tenerse en cuenta dos factores: (a) emplea la "estrategia sin tiempo" de los chinos que se basa, no el tiempo, sino, en que las circunstancias le sean favorables para obtener su objetivo, y (b) la habilidad y capacidad de un sistema totalitario para elegir a un adversario oficial, un chivo expiatorio que no es el enemigo ideológico real. Estados Unidos es el "adversario oficial", el "enemigo" es Corea del Sur con su régimen político, social y económico actual que debe desparecer. Si se olvida esta óptica la crisis se agravará.

Señor director:

El tránsito en una ciudad es, salvando las distancias, como la circulación sanguínea en un cuerpo; y de allí que debe ser fluido, seguro y cuidado.
Pero la actual proliferación de vehículos, en especial de motos, bicicletas, etc., han incorporado un mayor flujo y peligrosidad que en tiempos pasados, todo lo cual se refleja en los accidentes registrados en las calles urbanas en estos últimos tiempos.
Entiendo que la obligación de un gobierno no se agota en velar por el mejoramiento y eficiencia de los servicios públicos, sino que consiste, además, en adoptar las medidas preventivas y eficaces para evitar la producción de efectos o consecuencias muchas veces irreparables, como son las derivadas del tránsito en una ciudad.
Si bien el diario local ha dado cuenta estos últimos días de operativos llevados a cabo por la Policía de Tránsito mediante los que se han labrado múltiples actas de infracciones y hasta secuestros de vehículos, con solo observar los distintos escenarios de Veinticinco de Mayo en los que más circulación existe, se puede apreciar a simple vista que lejos de haber amainado, los excesos y transgresiones continúan a la orden del día.
Claro que es cierto que resulta muy difícil controlar y más aún evitar que conductores inescrupulosos no respeten las ordenanzas de tránsito y a la hora de ser inspeccionados disparen a los controles por carecer de chapa patentes y hasta de luces reglamentarias en muchos de los casos, siendo riesgoso perseguirlos por las peores consecuencias a las que se los expondría; pero no menos cierto es que, en una comunidad como la nuestra, en la que prácticamente nos conocemos todos los vecinos y con los medios tecnológicos actuales al alcance de la mano, tales como cámaras diseminadas por toda la vía pública, celulares con sistemas fotográficos de alta resolución, etc., se está en perfectas condiciones de saber y constatar quiénes son los infractores, dónde viven y hasta que "actividad" laboral tienen; por lo que parece paradójico que en una ciudad como Veinticinco de Mayo, en la que conviven más de seis instituciones policiales permanentes, resulte virtualmente imposible efectivizar controles que garanticen la seguridad y tranquilidad de la población toda.
Pienso que el problema excede la responsabilidad de un partido político, pues afecta a la comunidad; y de allí que considero que habría que efectuar una convocatoria abierta y multisectorial para diseñar políticas de tránsito que devuelvan la tranquilidad y más aún la seguridad vial a Veinticinco de Mayo.

Claudio Paramio