Perfil de la Ciencia

Recuerdos de viajes
El instante del lanzamiento
(Tercera parte)

Por el Dr. Modesto P. Montecchia

La síntesis en el hablar, discurso, escrito, es sinónimo de sabiduría.
Decir en un párrafo todo lo que es posible decir.
En un libro, muchos libros; en un capítulo, un libro; en una línea, un capítulo.
La ciencia es sintética por excelencia; elimina toda la hojarasca.
A veces se sobrepasan. Los especialistas saben cada vez más de menos; pronto van a saber mucho de nada.
En un tiempo de vértigo, lo que sobra molesta. Por eso el vestido de la mujer es cada vez más magro, apenas cubre lo que debe cubrir si es que cubre.
Un prodigio de síntesis el emperador romano Julio César, cuando dijo: "Llegué, vi y vencí".
O de Churchill: "Nunca tan pocos hicieron tanto".
Algunos políticos son breves, otros extensos:
Reagan, el discurso inaugural duró 11 minutos. En ese lapso explicó que Estados Unidos iba a convertirse en una superpotencia, como en efecto ocurrió.
Los discursos de Castro, en cambio, llegaban a durar 8 horas.
"Si bueno, lo breve dos veces bueno".
Yo digo a la inversa: "Si malo, lo breve, no tan malo".
En un tiempo que domina el número, se valoran cifras abultadas.
Consignan que un jugador de fútbol, boxeador o tenista, vale mucho porque firmó un contrato por millones de dólares. O un escritor porque vendió miles de libros o un pintor porque uno de sus cuadros se subastó por una suma astronómica, o un artista cinematográfico rodará una película por algo similar.
Se confunde cantidad con calidad.
Pero la superioridad nada tiene que ver con la cantidad.
Esopo, en una brevísima fábula, nos lo demuestra.
"Cierto día una zorra se burló de una leona porque sólo había parido un cachorro.
-¿Cómo es eso de que has tenido solamente un hijo?
-Así es –le contestó-, pero es un león".
 
Vengo al tema de hoy: "Recuerdos de viajes: el instante del lanzamiento a la Luna. (Tercera parte)".
Frente al palco de periodistas, cerca de la soga amarilla que separa el agua del lago con la tierra firme, en grandes letras luminosas, un cartel va indicando el tiempo que falta para el cero.
"-En este momento rebasamos la línea de los 4 minutos y 15 segundos, el director de pruebas ha informado al jefe del vehículo de lanzamiento, Normal Carlson, que están LISTOS para el lanzamiento".
"-Estamos rebasando la línea de los 4 minutos. Cuatro minutos y contando. LISTOS para el Apolo 11. Entramos en secuencia automática a los 3 minutos y 45 segundos y contando".
"-En las comprobaciones de maniobras de aborto entre varios altos jefes que están aquí en el Centro de Control y otros astronautas veteranos y nuevos, se encuentra el gerente de operaciones de lanzamiento, Paul Domely, quien expresó a los tripulantes de la nave, en nombre del grupo de lanzamiento, su "deseo que tuvieran buena suerte y un viaje feliz".
¿Un viaje feliz? En el Este de este país, en el Oeste, en el Norte o en el Sur de su vasto territorio, millones de seres humanos aguardan el instante de la partida con el corazón contraído (en los alrededores han acampado unos dos millones). Entre esos seres hay personas de todas las edades, niños y ancianos, hombres y mujeres, con los ojos anhelantes sobre la pantalla del televisor. En el suelo, de pie, en cuclillas, sentados en cómodos sillones o en la escalera de la casa, donde sea y como fuere, padres, esposas, hijos, parientes, amigos, ruegan por estos tres hombres que están en la punta del cohete y dentro de un instante serán arrojados al espacio; primero lentamente, pero luego a gran velocidad, en línea recta sobre el mar hasta encenderse la segunda etapa y curvarse poco a poco en la tercera hasta colocarse en órbita; finalmente dar tres vueltas a la Tierra y alcanzar los 40 mil kilómetros por hora, necesarios para vencer la atracción gravitacional de nuestro planeta y dirigirse a la Luna.
Entre los que ruegan por un buen viaje, figuran en primer lugar los familiares de Armstrong, Collins y Aldrin; piden protección a Dios para estas tres vidas... expuestas a la muerte.
"-Tres minutos y 25 segundos y contando".
"-Seguimos LISTOS en este momento. Pasaremos a la secuencia automática dentro de 10 o 15 segundos. Todavía todos LISTOS en este momento".
"-Cuando Neil Armstrong recibió de un buen viaje, respondió: "Muchas gracias. Sabemos que será un buen vuelo".
"-Entra en circuito el mando encendido. Estamos acercándonos a la línea de 3 minutos en la cuenta. T menos 3 minutos y contando. T menos 3... de 3 minutos en la cuenta. T menos 3 minutos y contando. T menos 3... LISTOS con todos los elementos de la misión en este momento".
Por una suerte de regresión en el tiempo que no alcanzo ahora a comprender, siento como si de pronto hubiera vuelto a los días dorados de la infancia y cobrare vida aquellas páginas de Julio Verne, que el maestro de la escuela primaria, con una mano apoyada en la mejilla y aquella voz dulce que deleitaba, nos leía con entusiasmo sin par un rato antes de terminar la clase y escapar corriendo a la casa de mi protector, un boticario donde yo lavaba los frascos y pisos, y preparaba, con su ayuda, algunos medicamentos.
"-... todo sigue LISTO, vigilando nuestra situación y contando".
"-La meta de los astronautas de ascensión del Saturno V, está ahora a 505 . 335 kilómetros de la Luna".
"-Acabamos de superar la línea de los 2 minutos en la cuenta".
"-T menos 1 minuto y 35 segundos en la misión Apolo 11, el vuelo que pondrá por primera vez un hombre en la Luna".
En el palco de periodistas, sus adyacencias, arriba de vehículos especiales venidos de Hollywood, contenidos por aquella soga amarilla cerca del lago, o en improvisadas carpas y tiendas, como sea, miles de periodistas están con sus cámaras cinematográficas, televisión, fotográficas y demás, apuntando sobre el cohete a seis kilómetros de distancia, poco más, a punto de emprender la hazaña más grande de la historia.
"-Todas las informaciones que llegan al Centro de Control, aquí en Cabo Cañaveral (entonces no se llamaba Kennedy, se denominó después), indican que estamos LISTOS.
(Curiosamente, un libro sobre el viaje a la Luna que adquirí en Madrid, contiene una fotografía del instante del lanzamiento en que aparece entre la multitud de periodistas, algo esfumada, la fotografía de mi hijo).
En el palco de periodistas, de repente una mujer se ha puesto de pie y apunta con el dedo al cohete en la distancia. Viste un sombrero estrafalario. Se ha hecho famosa porque no falta nunca a los lanzamientos. Cada vez que concurre usa un sombrero diferente. Esta vez, uno que pareciera tener en la copa pájaros aleteando. ¿Tendrá algo que ver con estos astronautas que están por emprender un largo vuelo? ¿Son también ellos, a su manera, como pájaros que surcan el espacio?
"-Un minuto y 25 segundos y contando".
Arriba de uno de esos vehículos especiales venidos de Hollywood, que se anclan en la tierra para no moverse, en la plataforma que se ha abierto en la parte superior, una complicada filmadora, con varias cámaras a la vez, apunta al cielo para fotografiar al cohete en toda su trayectoria hasta entrar en órbita.
"-Se ha superado la línea de 80 segundos. Pasaremos a la alimentación eléctrica a los 50 segundos".
"-El sistema de guía para el funcionamiento interno a los 17 segundos llevando a la secuencia a los 8 minutos y 9 décimas está LISTO".
"-Nos estamos acercando a la línea de 60 segundos en la misión Apolo 11".
¡Oh, Dios, falta solamente un minuto para el cero!