Cuentas que no cierran en Repsol-YPF

Hace tiempo los manejos que se hacen de la energía en nuestro país causan la alarma de los especialistas. Dilapidación de recursos, falta de exploración, desapego e incumplimiento de normas e intrincados movimientos de fondos y contratos confunden a los ciudadanos y evitan hábilmente el conocimiento del fondo de la cuestión.
La noticia que se conoció en este marzo de 2010 se relaciona con la importación de nafta super por parte de YPF por primera vez en los últimos 30 años. Como siempre, se dice que hubo un incremento en la demanda, aunque no se especifica comparado con qué fecha, en tanto varios han salido a desmentir ese hecho. Así, la próxima semana llegarán a nuestro país dos buques con 50.000 metros cúbicos de super, un 20 por ciento de lo que la empresa produce en un mes.
Desde el Gobierno, aunque no se reconoce públicamente, hay preocupación por la medida. Siempre que se necesitó importar nafta se hizo en condiciones "extra excedentes"; es decir, cuando lo hacían sin perder su condición de exportadores. Pero el problema es que ahora YPF no está exportando.
A la situación irregular y a la desconfianza que suscita el manejo de la gran empresa, debe agregarse las enormes diferencias de precio que se dan en las estaciones de servicio de todo el país.
A nivel nacional, existe una diferencia de precios en promedio del 21,74 por ciento en los precios de Nafta Super. En Premium la brecha es de un 13,91. En Diesel Premium la diferencia entre la más cara y la más económica es de un 9,36, y en Diesel Común de un 20,34 por ciento.
La mayor diferencia de precios se ve reflejada en el GNC con disparidades que llegan a ser de hasta un 106 por ciento. En Córdoba algunas estaciones de YPF lo cobran a 0,799 el metro cúbico, lo que implica un costo de unos 11,985 para una carga de 15 metros cúbicos. Mientras, en Jujuy cuesta 1,65, y la misma carga vale 24,75.
"Los precios de los combustibles son libres, no existe ninguna ley que los regule y es por eso que hay tanta diversidad", afirma Luis Navas, Asesor legal de AES (Asociación de Estaciones de Servicio de la República Argentina).
Según un informe del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi, al 31 de diciembre último, las reservas de petróleo del país cayeron un 4 por ciento, y las de gas un 10 con relación a la misma fecha del año anterior, encontrándose en el punto más bajo de los últimos 30 años, tal consta en un informe elaborado sobre la base de los datos oficiales.
Ese estudio vincula directamente esa situación con la disminución en la perforación de pozos exploratorios. Concretamente, se alteró la matriz de equilibrio entre exploración, perforación y producción.
Mientras tanto YPF, si bien ganó plata como nunca antes, está más vacía que tiempo atrás gracias a que desde el Estado argentino no se les exige que haga las inversiones que por contrato debería hacer, y por el contrario se estimula la compra de paquetes accionarios por parte de empresas que no aportan capitales ni tecnología.
Con un pedido de informes pendiente dirigido al Poder Ejecutivo y firmado por Diputados Nacionales, la situación de Repsol -YPF amenaza con convertirse en un gran escándalo nacional, ya que como finaliza la mencionada iniciativa, "esto no sería indiferente a los intereses generales del país, porque afectaría la inversión, la producción y la eficiencia de una empresa fundamental para nuestro futuro energético. De la que sería necesario revisar la legalidad de sus operaciones".

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